La única forma de ofrecer un aceite de una calidad excelente es cuidado al olivo como lo hemos hecho desde nuestros orígenes.
Antonio Carbonell
El abuelo de todos, Antonio Carbonell, junto con su hijo Carlos dejaron un recuerdo imborrable en Córdoba.
Su amor por la tierra y por el aceite de gran calidad cambió la historia e hizo más especial ese momento alrededor de una mesa.
Un icono gastronómico
En 1910 en Carbonell dimos un paso más. La mítica ilustración de la gitana comenzó a ser plasmada en nuestros envases.
De esta manera añadimos más carácter a nuestro Virgen Extra. Una imagen que recorrería 70 países en muy poco tiempo.
Los tiempos cambian
Las latas pasaron a ser botellas. La calidad siempre fue nuestro referente y se cuidó cada detalle para conservar de la mejor manera nuestro aceite.
En los años 70 los laboratorios de Carbonell fueron pioneros en España en lo referente a control de calidad y en innovación.
Es un honor
A principios de este siglo vimos que España recuperó el liderazgo mundial del Aceite de Oliva y nosotros quisimos homenajear al gran Antonio Carbonell, a la recolección y la primera prensa de 1866.
Además, en 2014 creamos una línea infantil de Aceite de Oliva rico en ácidos grasos esenciales.
Una historia lejos de su final
Si echamos la vista atrás todo lo que hemos vivido, por lo que nos hemos esforzado nos da impulso más que de sobra para seguir ofreciendo un aceite hecho de pasión, sueños y mucho amor.